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Tartas

pastel de chocolate

Las tartas son pasteles, generalmente redondos, formado por una o varias capas de masa dulce. Si bien es cierto que solemos relacionar al pastel con un postre más bien dulce, es cierto que hay algunos tipos de pasteles que no lo son y se pueden considerar como pasteles salados. Pero teniendo en cuenta la temática de nuestra web, vamos a centrarnos en los primeros.

Recetas de tartas

Masas para tartas.

Una de las partes fundamentales de una buena tarta es su base. Hay varios tipos y dependiendo del tipo de tarta que queramos elaborar, esta sea diferente. La base es, por tanto, un elemento que distingue también al tipo de tarta que hagamos.

Fundamentalmente hay tres:

  • De bizcocho.
  • De panadería.
  • Quebrada.

Masa de bizcocho para tartas.

Este tipo de masa es esponjosa y suave. Es una base perfecta para crear cualquier tipo de tarta que se nos ocurra, ya que una vez que tenemos listo el bizcocho, podemos poner encima lo que queramos. Es un folio en blanco para dejar volar nuestra imaginación repostera. Una variación de este tipo de base es la masa genovesa, que se hace con harina, huevos y ázucar, y usando una batidora de varillas. Tipos de tartas que se hacen con esta base, por ejemplo, son las tartas de zanahoria, cualquier tipo de tarta de chocolate, tartas de nata, de crema… Incluso con la masa genovesa podemos hacer, incluso, brazos de gitano

brazo de gitano con masa de bizcocho

Masa de Panadería.

También conocida como masa fermentada o masa madre. Parecidas al pan, sirven para hacer todo tipo de dulces, bollos o incluso el famoso Roscón de Reyes o las cocas. Pueden decorarse como queramos, generalmente con crema pastelera, nata, fruta confitada… Para su elaboración tenemos que tener en cuenta que hay que mezclar, amasar, dejar que levante y estirar. Es una masa perfecta para iniciarse en el mundo de la repostería.

Roscon de Reyes

Masa quebrada.

Este tipo de masas son crujientes. Y hablamos en plural porque hay varios tipos de masas quebradas. Son un tipo de masa que no necesita de un trabajo especial en su creación, pero ha de dejarse reposar en la nevera. Es un tipo de masa que tiene una estructura como de pasta y es fácilmente quebradiza, de ahí su nombre. Como hemos comentado, hay varios tipos de masa quebrada:

  • Pasta azucarada: un tipo de masa perfecta para tartas dulces teniendo en cuenta que se hace con azúcar glass.
  • Pasta Brisé: se hace con mantequilla fría, huevos, azúcar, sal, harina floja y agua fría. Para su elaboración, se mezcla todo rápido, echando la cantidad adecuada de agua y se deja enfriar en la nevera.
  • Pasta Sablé: tiene una estructura más fina que otras y se hace con yema de huevo y azucar glass. Si a estos ingredientes le añadimos levadura, obtenemos la Pasta Sablé Bretón.
  • Masa Streusel: Esta pasta se elabora con mantequilla, azúcar y harina. Todo se mezcla con los dedos y se coloca sobre el fondo del molde apretando. Posteriormente se hace la tarta en cuestión y se hornea.
masa quebrada brise

Decoración de tartas.

Una de las partes más importantes de una tarta es la decoración. Hay montones de formas de personalizar y engalanar tu tarta. Bien es cierto, que dependiendo del tipo de tarta que hagamos, tiene una forma de decoración particular, como por ejemplo la tarta de queso, que suele ir con una capa de mermelada de fresa, frambuesa o frutas del bosque. Pero independientemente de la decoración particular de cada tarta, nosotros podemos darle nuestro toque personal. Una serie de ejemplos o ideas para tus tartas puedes ser las siguientes:

Con azúcar glass

Una forma muy común y muy bonita, aparte de eficaz y vistosa, es con moldes y azúcar glass. Puedes ponerle cualquier papel a modo de molde para espolvorear sobre la tarta el azúcar glass y después retirarlo. Una vez lo hayas hecho, se quedara en tu tarta la silueta de la forma del molde. Un claro ejemplo de este tipo de decoración son las Tartas de Santiago.

tarta de santiago

Frosting

Una técnica muy muy utilizada para la decoración de cupcakes, pero que es muy usada también para la decoración de tartas. Se trata de un glaseado en forma de masa sedosa, suave y maleable, que nos dará juego a la hora de aplicarla en nuestro pastel. El glaseado o frosting se elabora muy sencillamente, solo se necesita queso tipo Philadelphia y azúcar glass. La cantidad de azúcar va al gusto, dependiendo de si queremos que sea más dulce o más con sabor a queso, como por ejemplo puede suceder en las tartas de zanahoria. Lo batimos todo hasta conseguir una masa densa que ganará consistencia si la guardamos en la nevera unas horas. Si queremos darle color, podemos añadirle colorante alimentario. También podemos meterlo en nuestra manga pastelera y aplicarlo de diferentes formas. Hay utensilios en nuestra tienda con diferentes boquillas que te permitirán distintas formas de aplicarlo.

frosting pastel zanahorias
El típico frosting de la Tarta de Zanahoria

Con golosinas

Una forma cada vez más utilizada de decorar nuestras tartas es la de añadir golosinas. Tenemos gran cantidad de golosinas para poder colocarlas en la parte superior de nuestra obra. Totalmente al gusto, solo es cuestión de decidir que chuches colocar.

tarta de golosinas

Azúcar líquida

Otra manera muy llamativa de decorar un pastel es con azúcar líquida. Para preparar este tipo de cobertura necesitaremos calentar azúcar molida al baño María con un poco de agua. Una correcta proporción de agua/azúcar serian unos 250 gramos de azúcar en unos 55 ml de agua. Se deja al fuego hasta que se funda y espese un poco. Luego se riega la tarta con esa mezcla, quedando un capa brillante y suave. Por ejemplo, esta capa se puede añadir a una tarta de queso. Cuando la masa todavía esta caliente, antes de que se ponga sólida la azúcar, se pueden hacer dibujos con un palillo o tenedor, dejando formas ondulantes como las de la foto siguiente.

pastel de queso con adorno de azúcar

Escribir sobre tu tarta.

El personalizar tu tarta con algún mensaje es otra manera original de decorarla. Para ello llenaremos nuestra manga pastelera, jeringa o decorador de silicona de chocolate, nata o crema, y sobre el pastel, pondremos lo que queramos. Eso si, hace falta calma, pulso y cierta habilidad para dejar una inscripción bonita.

tarta con palabra escrita

Historia de las tartas

El primer registro de algo parecido a una tarta, se dá en la antigua Grecia, sobre el siglo V aC. Por aquel entonces existía lo que los griegos llamaban artocreas, que era algo similar a una tarta de carne picada y con una base inferior de pan. Carecían totalmente de piso superior y no había ningún componente dulce. Sus rellenos eran exclusivamente de carne o pescado.

Para ver la primera tarta con algún ingrediente dulce, tendremos que remontarnos a los Romanos. El político romano Marco Porcio Catón dejó registrada la primera receta y muy popular en su época, llamada La Placenta. Para la base se empleaba harina de centeno y de trigo, y el dulce y el relleno eran de miel, especias y queso de oveja. Posteriormente se untaba con aceite y se horneaba con hojas de laurel.

Hasta el siglo XVI no se tiene la primera referencia de lo que hoy sería una tarta de postre. En el reinado de Isabel I de Inglaterra se confecciona lo que hoy sería la primera tarta de frutas. Aunque la repostería más casera usaba frutos como manzanas y melocotones, bajo petición de la reina, se añadían cerezas deshuesadas y confitadas.

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